El punto de la elasticidad

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Vale, hemos visto los dos grandes grupos de tipo de tejido según su fabricación. Este sería el primer paso que de opciones y variantes de tejido hay como para crear un diccionario entero.

Ai calla, ¡si ya existe uno!

Para saber cómo recomendar una talla no importa tanto cómo se llama una tela sino cómo se comporta y, en esto, la elasticidad tiene mucho que decir.

Marchando una de elasticidad

Eso de que la elasticidad depende de la lycra… va a ser que no, que el punto no necesita a nadie para ser flexible:

  • Punto estable: elasticidad del 0-25% y se comporta casi igual que la plana. Necesita un patrón que tenga holgura (margen de maniobra) para evitar accidentes al ponerte la prenda, no tiene mucha flexibilidad para adaptarse a las curvas del cuerpo y sin ese margen la comodidad está en riesgo.
 
  • Punto con elasticidad moderada: tiene una elasticidad del 26-50% y es el más común, probablemente todas tus camisetas estén dentro de este rango.
 
  • Punto elástico: vamos subiendo hasta el 51-75%, suelen ser tejidos finos y que usamos sobre todo en verano (sudaderas de verano o el punto de viscosa).
 
  • Punto super elástico: Directos a la playa o al gym, con una elasticidad del 76 al 100% son tejidos perfectos para ropa deportiva, bañadores o ropa interior. También podemos encontrarlo en algún que otro disfraz por aquello de abarcar más con una misma talla.

En la dirección está el truco

La dirección del punto tiene mucho que ver con la elasticidad, la mayoría de las telas tienen una dirección de mayor estiramiento y otra en la que el estiramiento es más bien mínimo.

Que la mayoría tengan una dirección clara no quiere decir que no haya telas más polivalentes que se estiren hacia todos los lados. Existen las telas de cuatro vías que se estiran hacia todas las direcciones. Piensa en un bañador o en unas mallas, se estiran y se adaptan a todo, ¿no?

Adaptarse al cuerpo está muy bien, pero ojito que todo lo que va, tiene que volver. 

Al estirar una tela necesitamos que vuelva a su posición original para que las prendas mantengan su forma y esto se llama recuperación del tejido. Hay telas con mejor y con peor recuperación, ojito con escoger una tela con poca recuperación para hacer una camiseta.

La dirección es importante para no acabar estirando a lo largo cuando necesitamos tolerancia a lo ancho.

A calcular se ha dicho

Unos miden la elasticidad en retales de tela de 10 cm, otros que usan muestras de 25 x 25 cm… al fin y al cabo, cojas lo que cojas, los pasos para medir la elasticidad serán los mismos:

  1. Para la elasticidad del ancho doblarás la muestra por la mitad en el sentido del hilo
  2. Coloca la tela al lado de una regla y toma las medidas con el tejido relajado (sin estirar)
  3. Estira al máximo la tela sin deformar la muestra (no seas brut@ que nos conocemos) 
  4. Anota la medida
  5. Vuelve a medirla para comprobar que haya vuelto a su medida original 
 

Si la tela no vuelve a su medida original quiere decir que tiene un nivel de recuperación regulinchi y no nos servirá para cualquier tipo de prenda.

Y ahora ¿qué hacemos con todos estos numeritos? pues aplicamos la fórmula para calcular el porcentaje de encogimiento: (medida final – medida inicial) / medida inicial x100

¡Listos!

Elasticidad y patrón

Cojamos una camiseta como ejemplo.

Si la tela que hemos escogido tiene elasticidad solo en una dirección la cortaremos para que esa dirección corresponda al ancho de la camiseta. 

Es importante tomar como referencia la medida que determinará la talla de nuestra camiseta, si es el contorno de pecho empezaremos por allí. Si nuestra tela tiene un 25% de elasticidad y la talla M de nuestra colección tiene un contorno de 84 cm, le quitaremos ese 25% al contorno de la prenda que quedará en 63 cm.

Si la tela que hemos escogido se estira en ambas direcciones tendremos que ajustar las medidas de ancho y largo en el % adecuado. No des nada por sentado y mide bien la elasticidad y fíjate en la dirección del punto para evitar sustos.

Que no cunda el pánico, no hace falta que rescates los libros de mates que para eso están los programas de patronaje (pero el conocimiento no ocupa lugar y como un día te falle el pc…).

Fíjate bien en la dirección, dale el punto exacto de elasticidad a tus prendas y no la lies cortando. Para las tallas, ná, de eso nos ocupamos nosotros 🙂

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