La moda es apasionante por toda la magia que se esconde tras una prenda.

Esa primera idea en la mente del diseñador que se transforma de un garabato en esa prenda que te pones para esa ocasión especial, para darlo todo en una entrevista de trabajo o, simplemente, para salir a hacer deporte. (Por no hablar del momento mantita y peli de un domingo lluvioso)

La ropa que llevas te describe y es una parte de tu personalidad pero para que todo fluya tienes que sentirte cómod@ en ella. Si las mangas te apretan o te quedan cortas o la cintura no te deja respirar puedes estar divino de la muerte pero la incomodidad no te dejará disfrutar.

Eso amigo mío, es el arte del fitting.

¿Qué es el fitting?

El origen de la palabra es bastante intuitivo, viene del verbo to fit (caber en inglés) pero va mucho más allá. El truco del fitting es encontrar el equilibrio entre el patrón, las propiedades del tejido y el cuerpo humano con sus líneas de equilibrio, sus cayentes

En español podemos hablar de aplomado de la prenda pero, una vez más, el inglés se ha convertido en el término más usado y más molón por lo que hablamos más de fitting que de aplomado.

Aunque sea un concepto que oímos mucho antes de un desfile de moda el fitting es un proceso por el que pasan todas y cada una de las prendas que se ponen a la venta. Algunas con más dedicación y precisión que otras.

Hay ciertas diferencias entre el fitting de pasarela y el fitting por el que pasan las prendas de una colección. A la hora de preparar un desfile las prendas se estudian para una persona en concreto y el fitting puede hacerse hasta horas antes del desfile. Es importante tener en cuenta cómo camina el/la modelo para preparar un fitting en el que se sienta cómod@ y deslumbre en el momento de la verdad.

El fitting, llamémosle normal, es algo más complicado. Obviamente tendrás varios modelos para ajustar el fitting de cada talla antes de enviar la prenda a producción pero las decisiones que tomes tendrán que valer para un mayor rango de cuerpos y líneas de equilibrio. 

Sin olvidar el cayente del tejido.

El cayente

El cayente son las propiedades del tejido, cómo cae, cómo se arruga, cómo recupera la arruga, su elasticidad y cómo se adapta al cuerpo de la persona.

Hay dos gestos que ayudan a los magos de la moda a intuir el comportamiento del tejido una vez en la prenda y son: cogerlo con la mano y cerrar el puño con suavidad seguido de alzar el tejido y dejarlo caer para ver cómo fluye.

También se puede echar mano de este cuadro en el que se organizan diversos tipos de tejido dependiendo de su comportamiento.

Estas sensaciones van a determinar el tipo de prenda que realizaremos con cada tejido, por mucho que nos guste una tela si nos empeñamos a usarla para la prenda equivocada nos arriesgamos a un resultado tenso o demasiado volátil

Nos encanta la foto de Marilyn encima del respiradero de aire pero si nos pasa eso solo salir de casa… peligro.

Las líneas de equilibrio

Aquí es cuando aparece la magia de verdad, aquella que es capaz de convertir una idea en dos dimensiones en una prenda que se adapta a un cuerpo en tres dimensiones.

No es solo cuestión de tener más o menos curvas, en las líneas de equilibrio entran en juego la caída de los hombros, si tenemos tendencia a caminar rectos o ligeramente inclinados hacia adelante… los hombros son el punto clave sobre el que descansa la prenda, bueno, no unos pantalones, pero ya me entiendes.

No es una tarea nada fácil, con este esquema puedes hacerte una idea de lo complicada que es la vida de un diseñador y de un patronista.

La importancia del fitting

Quieres que las prendas de tu colección sienten bien, que causen aquél efecto de: oh que bonito, ¿dónde lo has comprado?

Tus modelos reales (tus clientes), los que salen a la calle y se relacionan (o lucen tus trapitos en sus reuniones via zoom) son tus casos de éxito. Si les sientan bien tus prendas las recomendarán y boom nuevos clientes potenciales para mostrar al mundo tu visión de la moda. No desestimes el poder del boca a boca.

No te preocupes si al aumentar tu colección se te han líado los fittings, un buen estudio de todos los patrones con un ojo objetivo puede ayudarte a retomar ese hilo conductor que le da lógica a tu colección y que hará que tus clientes tengan más de una prenda tuya.

Deja de procrastinar ya, deja a nuestros investigadores dignos de CSI echarle un ojo a tus patrones y haz que tus clientes se sientan especiales teniendo claro cuál es la talla que les hará brillar.