Las tallas y las fronteras

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Ahora que ya estamos en paz con las tallas, que sabemos medirnos y que tenemos claro que lo que importan son las proporciones va, y nos da por enamorarnos de una marca extranjera.

Como si fuera fácil saber cuál es tu talla ahora resulta que cada país la llama como quiere.

Que exista más de un tipo de tallaje no nos parece mal, pero cuando la medida anatómica que subyace detrás de cada nomenclatura no está estandarizada ni hay intención de hacerlo ya… ya no nos gusta tanto.

Somos iguales pero a nuestra manera

No nos suele gustar entrar en clichés pero si habéis ido alguna vez a Holanda sabréis perfectamente que allí la gente es “ligeramente” más alta de los que estamos por el mediterraneo.

Los vikingos y los samurais no son precisamente de la misma talla y eso hace que si queremos englobarlos en un tallaje de XS o XL pueda haber alguna complicación. Evidentemente hace años esto no representaba tanto un problema pero con la internacionalización de las marcas y los viajes las diferencias se han hecho más patentes.

Que exista más de una talla o más de una manera de medir no es malo, es algo que hay que tener en cuenta y buscar una solución para que los clientes no se vuelvan locos.

Lo que sí no nos gusta nada es la tendencia de algunos diseñadores o marcas de caer en el tallaje de vanidad, les da por añadir centímetros a una talla para que el consumidor se sienta mejor llevando una 36 cuando sus medidas son de una 38. Eso es darle prioridad a lo que no toca y crear reforzar unos ideales que no nos gustan nada de nada.

Esto nos lleva a ver que la equivalencia entre las tallas de diferentes países no es solo una cuestión de centímetros, es cuestión de maneras de ver y de entender la vida.

Sí, ok, nos hemos puesto un poco profundos pero al fin y al cabo si lo piensas es tal cual. Un samurai o un vikingo, David vs Goliat o un Masai y un bosquimano no van a entender la talla de la misma manera.

Quién es quién y las equivalencias

Cada marca es un mundo pero hay detalles a tener en cuenta. Puedes encontrar tablas de equivalencias a montones y basta con cotillear un poco en google pero hay tantas que te puedes llegar a marear.

En este artículo vamos a ir a lo fácil, no te vamos a marear con mil tablas pero te ponemos un detalle que, a nivel europeo, puede ayudarte a ver algunas diferencias y que no te vuelvas completamente loco si te apetece hacer un poco de shopping a nivel internacional.

No te tomes estas equivalencias al pie de la letra que ya sabemos que cada maestrillo con su librillo 😅

Las tallas sin fronteras

Llegará un momento en el que querrás vender fuera, que el resto del mundo también se merece tener tus trapitos en el armario o quizás ya vendes fuera y hasta tienes esas etiquetas tan maravillosas con 80 equivalencias de talla.

Sí esas que no molestan nada ni generan residuos ni nada de eso, pero no te has atrevido a expandir tu tienda online.

Es más fácil de lo que parece y desde luego no necesitas unas tablas de correspondencia de tallas dignas de la NASA o acabarás echando a patadas a tus nuevos fans.

Enamora internacionalmente con un recomendador de tallas

¿Cuál es mi talla en México? ¿Cuál es mi talla en US? ¿Por qué hay tallas que son número y otras que son letras?

Todas estas preguntas se esfumarán con un buen recomendador de tallas.

Una vez más te pedimos ese ejercicio tan fácil y sano que es el de ponerte en la piel de tus clientes. Tu también te vistes ¿no? Y seguro que también te agobias al ver tablas de equivalencias y nombres raros.

La tecnología ha roto barreras, cada vez estamos más conectados y las fronteras ya (casi) no exiten. No se las pongas a tu marca de ropa.

Si hay herramientas que pueden ayudarte a que cualquier persona entienda tu tallaje no importará si tu cliente está más arriba, más abajo, más a la derecha o más a la izquierda en el globo terráqueo.

Quizás ha llegado el momento de preocuparse menos por los números y buscar soluciones.

No dejes que el idioma de una talla le corte las alas a tus prendas, ponte las pilas con un buen recomendador de tallas y el mundo será tu pasarela.

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