Tipos de moda sostenible

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Hay que ver como nos gusta buscarle el punto polémico a todo.

Es tener una cosa bonita entre manos como el slow fashion que ya le buscamos los peros. Que si es mejor fabricar la ropa de manera sostenible o si directamente es mejor ir al mercado de segunda mano o intercambiar ropa o…

Está claro que no todo es cuestión de fabricar, hay diferentes maneras de afrontar la sostenibilidad en la moda y Green Strategy ha identificado 7 tipos principales de moda sostenible

Moda sostenible per se

La ropa sostenible ya no es cosa de “hippies” o “ecologistas” como pueden pensar algunas personas un tanto más tradicionales. Ya en 2018 el 25% de la facturación de la moda textil en España era sostenible y, afortunadamente, esto no ha hecho más que crecer.

Si hiciste bien los deberes en clase de inglés no te pierdas los detalles del último informe de McKinsey & Company en el que se analizan las tendencias de la moda en 2020 y se ratifica el auge de la moda sostenible. Por si aún no lo tenías claro y necesitabas un empujoncito.

Ropa de segunda mano

Pues sí, es un mercado que ha ido cogiendo protagonismo. 

“Gracias” a nuestro amigo fast-fashion nos hemos encontrado con armarios repletos y, claro, para que cupieran nuevos trapitos había que sacar algunos que para nosotros eran viejos pero estaban en perfectas condiciones.

En 2019 el mercado de segunda mano ya movía 24,000 millones de dólares de nada.

Pero si ya teníamos esta tendencia resulta que al estar tanto tiempo en casa durante algunos meses de este año con sabor a reciclaje nos ha dado por darle una nueva oportunidad a la ropa de segunda mano, por aquello de ordenar y eso. Marie Kondo estará orgullosa de todos nosotros.

En este caso la ropa de segunda mano es todo un reto para un recomendación de talla ya que la ropa tiende a adaptarse a los cuerpos que la llevan. Esto suena a reto 😀

Intercambio de ropa

¿Quién no ha llevado la ropa de sus primos cuándo era pequeño?

Esto ya no es exclusivo de los niños, ahora está de moda quedar con amig@s en casa de alguien y traer aquellas prendas que ya no usas para darles una segunda vida.

Si escoges bien a tus amigos puedes renovar del todo tu armario. Esta práctica se ha popularizado tanto que se han creado reglas para que el evento sea un éxito y hasta hay quedadas en Meetup.

Nota mental para el futuro, hay que escoger los amigos por la ropa que lleva, nada de afinidades chic@s, ¡a por su ropa!

Pinta y colorea nivel armario

Un pinta y colorea en toda regla. Si se te rompe una prenda hay que aplicar el Kintsugi, bueno, no literalmente que  no ganaríamos para rotos.

Pero sí que hay una tendencia a presumir de zurcido, ya no tienes porqué esconderte y hay muchas técnicas de convertir un roto en un elemento decorativo de tus pantalones o camisetas con algún añito de más o que hayan sufrido algún accidente por despiste (o por ser patoso que no pasa nada por aceptarlo).

Pinterest está lleno de opciones para esos días de llúvia en los que no hay nada nuevo en Netflix.

Moda justa y ética

Estarás de acuerdo con nostros que aquello de tener a gente trabajando 16 horas por 0,13€ la hora solo para poder abaratar costes no está nada bien.

La moda justa y ética busca que todos los fabricantes ofrezcan un trato justo a sus trabajadores y un sueldo digno por su esfuerzo.

Si algo es demasiado barato piénsatelo dos veces antes de comprarlo.

Prendas para toda una vida

A ver, que tampoco hace falta que sea para la vida entera que todos sabemos qué pasa cuándo miramos las fotos de hace 20 años. 

Pero como ya decíamos la semana pasada, en el equilibrio está la cuestión. 

Una buena prenda de calidad te durará más y te sentará mejor. Por no decir que al estar bien hecha no te volverás loco o loca buscando tu talla.

Este concepto está llegando a grandes marcas como Adolfo Domínguez que acaba de lanzar la campaña «Repite más, necesita menos».

Solo para ti

Un buen sastre, unos metros de tela, una cinta métrica y tu cuerpo serrano. 

Las prendas a medida son extremadamente sostenibles (si ponemos atención a la tela, claro) ya que son de calidad, están hechas para ti, te sentarán de vicio, te durarán mucho y la fabricación es de proximidad.

Esto sirve tanto a los que no tenemos mucha maña y recurrimos a un sastre como a los que sois muy apañaditos y con una máquina de coser y unas telitas os hacéis un vestido digno del Kodak Theatre (sí, el de los Oscars).

Pinta, colorea, cambia, regala o arregla. Mira en tu armario y vuélvete a enamorar, pero si tienes que buscar un nuevo amor no dudes en hacerlo en marcas de moda sostenible y responsable que se preocupen por lo que hacen y por hacerlo bien.

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